Cuestionario de Acogida Temporal

El propósito de este cuestionario es asegurar, en la medida de lo posible, una experiencia positiva tanto para el animal como para la familia de acogida.

Si ya has sido casa de acogida puedes rellenar el cuestionario directamente, pero si nunca lo has sido, por favor, tómate un tiempo para leer esta información sobre que es ser casa de acogida.

QUIERO SER CASA DE ACOGIDA

Información importante

Antes que nada, GRACIAS por haber decidido acoger. Se trata de un gesto de altruismo y sensibilidad que, sin duda, te aportará grandes satisfacciones. Al mismo tiempo, implica una responsabilidad importante, ya que al acoger a un animal estás eligiendo compartir su vida contigo. Por ello, queremos insistir en algunos aspectos esenciales que no debes pasar por alto.

Ten en cuenta que la mayoría de nuestros animales han sido rescatados de situaciones de abandono o maltrato. Esto no significa que todos arrastren traumas, ya que suelen ser más fuertes a nivel emocional y físico de lo que imaginamos, pero sí implica que necesitan un periodo de adaptación en el que tu papel será clave.

Este proceso requiere constancia, dedicación y compromiso para ayudarle a adaptarse a su nueva etapa. Al mismo tiempo, esta experiencia permitirá que se cree un vínculo afectivo entre ambos, fortaleciendo una relación especial desde el primer momento.

POR ESO ES FUNDAMENTAL ENCONTRAR EL PELUDETE QUE MEJOR SE ADAPTE al estilo de vida que puedes ofrecerle, es decir, es necesario tener en cuenta aspectos como su edad, tamaño, sexo e incluso, en algunos casos, su raza.

Consideraciones a tener en cuenta

Cualquier perro que acojas necesitará que le dediques tiempo cada día, tanto a nivel emocional como físico. Es decir, requerirá que inviertas varias horas diarias en atenderle: jugar con él, educarlo y favorecer su socialización mediante paseos y contacto con otros perros.

En cuanto a su bienestar físico, es fundamental que tenga ejercicio diario. Evidentemente, cada perro tendrá necesidades distintas, pero todos lo necesitan. ¿Estás preparado para asumirlo?

También es importante que seas consciente de las posibles “incomodidades” que pueden surgir en casa. Si es un perro es posible que ladre, que haga sus necesidades durante los primeros días, que llore o que muerda algún objeto. Si es un gato, lo normal es que los primeros días se esconda y que no le veas, tal vez necesite una habitación donde estar, puede que oigas algún bufido…

DEDICA UN MOMENTO CON TU FAMILIA para valorar de forma realista tu rutina diaria y tus posibilidades antes de traer un perro a casa.

¿ESTÁS CONFORME CON TODO LO ANTERIOR?
¡EMPEZAMOS!